Posicionamiento ante la intervención militar y las acciones violentas perpetradas por Estados Unidos en Venezuela

Desde Entrepueblos-Entrepobles-Entrepobos-Herriarte expresamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, con las mujeres, comunidades y movimientos populares que hoy vuelven a ser objeto de una agresión externa que vulnera gravemente el derecho internacional y amenaza la soberanía de los pueblos de América Latina y el Caribe.

Condenamos de manera categórica la intervención militar y las acciones violentas perpetradas por Estados Unidos contra Venezuela, así como el secuestro de Nicolás Maduro ocurrido en la madrugada del 3 de enero de 2026. Estos hechos constituyen un crimen de agresión, tal como se define en el derecho internacional, y una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza, reconoce la soberanía de los Estados y defiende el derecho de los pueblos a la autodeterminación.

Esta agresión se produce en un contexto de cambio profundo de paradigma político y geopolítico, en el que las formas de dominación se expresan ya sin disimulo. El propio presidente estadounidense, Donald Trump, ha reconocido abiertamente que el objetivo de esta intervención es garantizar el control de los recursos estratégicos —especialmente el petróleo— para las grandes corporaciones estadounidenses. La apelación a una supuesta “transición pacífica y controlada” no responde a una defensa de la democracia, sino a la voluntad explícita de asegurar un nuevo ciclo de saqueo y subordinación.

La historia de Abya Yala demuestra con claridad que la violencia, la injerencia y la imposición externa nunca han traído democracia, justicia ni paz. Por el contrario, han dejado un rastro de guerras, despojo, autoritarismo y sufrimiento para los pueblos del continente. Como ha señalado la periodista Olga Rodríguez, que después de la invasión ilegal de Irak o del genocidio en Gaza se vuelva a justificar una agresión militar en nombre de la “democracia” constituye un insulto a la inteligencia colectiva y a los hechos.

Advertimos también del precedente extremadamente peligroso que supone esta agresión: la normalización de la violación del derecho internacional, el desprecio abierto a los mecanismos multilaterales y la sustitución del diálogo político por la ley del más fuerte. Las instituciones multilaterales, con todas sus limitaciones, quedan relegadas a la irrelevancia cuando las grandes potencias actúan de forma unilateral, debilitando los escasos marcos que han servido para contener la barbarie.

Esta ofensiva no amenaza únicamente al pueblo venezolano. El conjunto de América Latina y el Caribe vive hoy bajo la presión y la amenaza directa de estrategias de injerencia y dominación que reactualizan viejas lógicas coloniales y ponen en riesgo la paz regional, la soberanía de los Estados y los derechos de las mayorías sociales.

Nos sumamos a las voces de los movimientos feministas, populares e internacionalistas que exigen el cese inmediato de la agresión militar, el respeto a la soberanía venezolana sobre su territorio, su política, sus recursos y bienes comunes, y un pronunciamiento claro de los gobiernos de la región frente a cualquier forma de injerencia externa.

Defendemos la soberanía popular sin injerencias externas ni imposiciones ilegítimas, en un entorno de respeto a los derechos humanos y a las libertades de las organizaciones sociales y comunidades, incluido el derecho a la protesta, a la organización y a la participación política.

Reafirmamos que ninguna agresión armada tiene justificación, y menos aún cuando se sostiene en narrativas que encubren intereses económicos, geopolíticos y de dominación. Apostamos por el diálogo político, la resolución pacífica de los conflictos y el cese inmediato de toda acción que ponga en riesgo la vida, la dignidad y la paz de los pueblos.

Como organización comprometida con la justicia global, la soberanía de los pueblos y el internacionalismo feminista, reafirmamos nuestro compromiso de seguir denunciando las guerras, el militarismo y las dinámicas de dominación, y de seguir tejiendo solidaridades para sostener la vida.

✋🏽 No a la intervención militar.
🗣 Sí a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos.

¡Fuera Estados Unidos de Venezuela!
¡Fuera Trump de América Latina y el Caribe!

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